Después de que los gnomos o
pequeños duendes ayudaron al zapatero, para que pueda seguir vendiendo zapatos,
el siguió haciéndole zapatos a muchas personas de otros lugares del reino, pero
a poco a poco fue disminuyendo su interés, por seguir haciéndolos, por lo que
decidió, emprender una gran aventura. Así que, hablando con su esposa, se le
ocurrió una gran idea.
-Mujer, creo que ya hemos trabajado
demasiado, deberíamos de viajar a algún lado a expandir nuestros horizontes.
Así que, encontremos a esos duendes y nos vamos.
-Me parece una buena idea, creo que
es momento de disfrutar.
Así que ambos emprendieron su
búsqueda, pero para su mala suerte no era nada fácil. No podían preguntarle a
la gente donde se encontraban los duendes, porque pensarían que estaban
locos.
Así que decidieron ir a un bosque
que no quedaba muy lejos de su pueblo y ahí se encontraron con uno de sus
clientes que era de un reino importante que les dijo que, si a los duendes
querían encontrar, un pedazo de piel para zapato debería ofrecer.
Así que antes de irse a dormir,
deberían de dejarles, un pedazo de piel de zapato sin termina. A la mañana
siguiente no vieron nada, el pedazo seguía ahí
-Esto no puede ser, hice lo que el
hombre me dijo
-Probablemente o era solo aquello
que nos pidió.
-No lo sé, pero tenemos que hablar
con él.
Se fueron en marcha de nuevo al
bosque y se encontraron con el de nuevo y esta vez, él les dijo.
-Un pedazo de piel no es
suficiente, ellos necesitan más que eso para ser convocados. Si quieren que
aparezcan, comida deben dejarles.
Y así fue, a la mañana siguiente no
había la comida, pero ellos no habían hecho el zapato con la piel que le habían
dejado, por lo que ellos aún no habían aceptado el trato. Pero encontraron una
carta que decía:
-Ustedes no necesitan nuestra
ayuda, solo quieren que hagamos su trabajo, así que mucho cuidado con lo que
hacen, por que podríamos hacer que todos los zapatos hechos por usted, se
rompan y todos los reinos estarán disgustados con usted.
-Creo que tienen razón, no podemos
utilizarlos, lo lamento.
El zapatero, reconoció su error,
así que decidió nunca pedirles que trabajaran para él

Me gustó la trama de tu relato, pues nos da una moraleja. Que no siempre que hay que abusar de los demás cuando te ayuden. Bien redactado, me gustó mucho
ResponderBorrarUn fanfic con mensaje, te quedó muy bien. Buen trabajo.
ResponderBorrarWow me pareció fantástico e impresionante, como en un fanfic hay un mensaje por aprender, felicidades
ResponderBorrarBastante reflexivo tu trama. Me encanta la seriedad que le diste.
ResponderBorrarMe pareció muy entretenido y deja bastante para reflexionar
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